La Gastro Red

Cocina con estilo

Receta de crema de calabacín

No hay nada mejor que un plato de cuchara para los días en los que más aprieta el frío. Solo apetece un café calentito, como el que nos propone la página salamancartvaldia.es.

Por eso, queremos compartir contigo una receta tan sencilla como nutritiva y que puedes acompañar de muchos ingredientes diferentes, tan solo hay que probar y hacer mil y una variaciones de algo tan tico como una crema de calabacín.

Es una receta muy versátil que permite un gran número de ingredientes como costrones de pan, taquitos de jamón, queso en crema y muchos otros ingredientes que aportarán una textura y un sabor muy especial en este plato tan fácil de realizar.

Receta de crema de calabacín

Otro punto fuerte de este plato es que suele gustar mucho a los peques de la casa, por lo que podemos darles de comer verdura si no les gusta de otra forma.

Para la elaboración de este plato necesitaremos los siguientes ingredientes:

  • Dos calabacines de tamaño medio.
  • Una patata mediana.
  • Una cebolla mediana.
  • 225 mililitros de agua.
  • 75 gramos de nata líquida.
  • 50 mililitros de aceite de oliva virgen
  • Sal y nuez moscada (a discreción)
  • Una pastilla de caldo de pollo o verduras.

Modo de elaboración

Comenzaremos limpiando bien todos los ingredientes y preparando las verduras, los protagonistas de este delicioso plato. Es importante que además de ser productos de calidad todo esté bien limpio.

Picaremos la cebolla y la patata la pelaremos y picaremos en dados no demasiado grandes al igual que con los calabacines. En este caso podemos dejarles la piel o quitársela, depende de nuestro gusto.

En una cazuela grande echaremos un generoso chorro de aceite de oliva y la pondremos a fuego medio, posteriormente echaremos la cebolla picada con un poco de sal y la sofreiremos durante unos minutos, procurando removerla de vez en cuando.

Cuando esté comenzando a pocharse añadiremos los trozos de calabacín y de patata dejándolo rehogar durante unos minutos, pero a fuego lento para que poco a poco se vayan ablandando todos los ingredientes.

Tras unos minutos lo cubriremos con caldo de pollo o de verduras, bien sea casero o industrial, aunque también podemos echarle agua y una pastilla de caldo concentrado.

Lo dejamos todo cociendo a fuego medio y con la tapa puesta durante unos 20 minutos, hasta que todo quede cocido y blando. Cuando todo esté listo, lo pasaremos por un pasapuré o mejor aún, metiendo el brazo de la batidora hasta dejar una crema fina y sin tropezones.

Cuando acabemos, lo volveremos a poner a fuego suave e incorporaremos la nata para cocinar junto a un poco de nuez moscada para que todo el sabor de los ingredientes se mezcle correctamente y cuando veamos que toma cuerpo probaremos de sal y rectificaremos si es necesario.

Una vez tenga la textura que hayamos elegido hay que apartar la crema del fuego para que no siga espesando. Ahora la crema ya estará lista para consumir bien caliente, pudiendo tomarse sola o acompañarla de unos costrones de pan, siendo ésta la forma más sencilla de consumir este plato que gusta a todo el mundo.