La Gastro Red

Cocina con estilo

Tosta de jamón ibérico

Había visto muchas veces hacer esta receta de tosta de jamón ibérico a Iria Castro en televisión. Admiro mucho a esta cocinera gallega y tenía ganas de preparar este pincho en casa ya que soy una gran aficionada a estos pequeños aperitivos, pero no encontraba nunca la oportunidad.

Cuando vi el HEMC de este mes tengo que reconocer que me sorprendió mucho. Me estreno en el evento y la temática se salía de mis planes.

Tosta de jamón ibérico

Nunca he estado en una matanza. Me reconozco una apasionada del embutido, si es ibérico mejor aún, lo prefiero incluso al marisco, pero jamás he presenciado esta tradición en vivo y en directo. Confieso además que soy bastante susceptible, así que declino la invitación de asistir a ninguna, prefiero ver el producto ya preparado para comer.

El secreto de este aperitivo, como en la mayoría de las cosas que preparamos en la cocina, está en la calidad de los ingredientes, en este caso, del jamón fundamentalmente. Un buen jamón está buenísimo así, a palo seco, sin ná de ná. Aún así tengo que reconocer que esta preparación me ha sorprendido gratamente. Es algo sencillo, original, sabroso y diferente, lo que creo que lo hace ideal para las fechas que se nos presentan. Podemos tener la pasta preparada con antelación y ponerla en el pan a última hora, cuando los vayamos a llevar a la mesa, lo que nos permite disfrutar de la compañía de nuestros invitados. Así que espero que la disfrutéis tanto como lo hemos hecho nosotros acompañada con una cervecita sin gluten.

INGREDIENTES:

  • 250 ml de aceite de girasol
  • 100 ml de leche, mejor si es entera
  • 100 grs aproximadamente de jamón ibérico (si nuestro bolsillo nos lo permite)
  • Pan de chapata sin gluten (en este caso ciabattine de Schär)

PREPARACIÓN DE LA TOSTA DE JAMÓN IBÉRICO:

En primer lugar preparamos la “lactonesa”, para ello: Vertemos la leche en el vaso de la batidora y, estando esta en funcionamiento, ir echando el aceite de girasol en hilo para que se emulsione. Una vez tengamos la “lactonesa” preparada la metemos en el frigorífico para que tome cuerpo y temperatura.

No he utilizado aceite de oliva porque le va a dar un sabor muy fuerte a la “lactonesa” y va a enmascarar el sabor del jamón.

Cortamos el jamón en virutas. Aconsejo realizar esta operación a mano y con un cuchillo bien afilado. Si se realiza con robot de cocina corremos el riesgo de pasarnos y que el jamón se haga una especie de bola y es fundamental conseguir textura de viruta. Si queréis ahorraros todo el trabajo del corte del jamón podéis comprar el jamón ya cortado en taquitos finos, pero yo os recomiendo que lo hagáis vosotros mismos para elegir el grosor que más os guste.

El pan se debe cortar al bies, se tuesta en el horno a temperatura fuerte con calor arriba y abajo y cuando esté bien dorado, se saca y se deja enfriar. Doy fe de que el pan no desmerecerá la receta nada de nada.

Una vez tengamos todos los ingredientes listos para el montaje, solo queda mezclar la lactonesa con las virutas y poner con tenedor una cantidad adecuada para cada rodaja de pan.

Yo aconsejo sacar la lactonesa del frigorífico unos diez o quince minutos antes del montaje del plato para que tenga mejor sabor y textura.

Os aseguro que es un bocado exquisito, que paso a poner en la lista de mis aperitivos favoritos. Además, me viene genial para aprovechar los restos de jamón , cuando ya no se pueden sacar finas lonchas. Ahora mismo tengo un jamón tiritando, en su momento perfecto para sacarle las virutas.

Esta receta es estupenda por lo sencilla y lo rica que está.

Para que la pueda disfrutar todo el mundo, y no solo los intolerantes al gluten, podéis preparar la “lactonesa” con leche de soja o con leche sin lactosa los que tienen intolerancia a la lactosa.

Y ya solo queda disfrutar del aperitivo, que una vez más hemos conseguido que sea libre de gluten.

Besitos.